Página:Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de Chile - Tomo XXVI (1839).djvu/412

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada
400
CÁMARA DE SENADORES

tos en las causas criminales, formase sentencia el dictámen de los que absolviesen o mitigasen la pena impuesta al reo.

La espropiacion forzada a que la Constitucion permite haya lugar por motivos de utilidad pública, podía ser peligrosa a la inviolabilidad de las propiedades, si se dejase llevar a efecto por medio de la autoridad e influjo del Gobierno. Renunciando éste a toda intervencion en tal materia, promulgó la lei que dispone que la espropiacion solo pueda hacerse efectiva por decreto de la autoridad judicial.

La lei que, para poner en armonía nuestras instituciones sobre los oficios de escribanos, procuradores i receptores, restituye al Supremo Gobierno la facultad que a él solo puede competer de proveer estos cargos públicos de la administracion del Estado; la que, con el objeto de dar importancia a estos destinos i asegurar el mejor servicio i responsabilidad de las personas que los ejercen, manda a éstos rendir una fianza en proporcion a la poblacion del distrito i del mayor número de negocios en que deben intervenir; i las providencias tomadas para la custodia i conservacion de sus archivos, eran resoluciones de conocida urjencia. Aunque necesarias no se consideraron tan urjentes las demás relativas al réjimen i buen desempeño de este oficio, del de procuradores i receptores, i del ejercicio de la profesion de abogado i, sin embargo de estar ya acordadas, se suspendió su promulgacion, reservándose para que, teniéndose presentes por la Lejislatura, formen un apéndice de la Lei de Organizacion de Tribunales.

Otras varias leyes de menor importancia i cuya enumeracion me haría demasiado fastidioso, han sido necesarias para ocurrir al urjente remedio de los males. Rodeado el Gobierno de las atenciones de una guerra que reclamaba con preferencia todos sus cuidados, creyó, sin embargo, que estaba obligado a aplicarlo, usando de sus facultades estraordinarias, porque de otro modo no evitaría la responsabilidad que traería sobre sí la criminal indolencia con que, presenciando grandes daños i teniendo en su mano los medios legales de ponerles término, les dejase continuar serenamente.

Tan distante está el Gobierno de creer que han sido excesivos sus trabajos lejislativos, o que se han promulgado mas leyes que aquéllas que las necesidades públicas exijían sin tardanza, que, por el contrario, temería el giave cargo que se le hiciese por no haber usado de las facultades estraordinarias para llevar a catva la completa reforma del sistema judicial i la deseada organizacion de tribunales, o a lo ménos adelantado mucho esta grande obra, i reparado otros males que pedían remedio si no con igual urjencia, a lo ménos con conocida e inmediata utilidad pública, sino fuesen tan poderosas las razones de Estado que le obligaron a mantenerse en la resolucion de no promulgar mas leyes que las que sobre ser reclamadas por una evidente necesidad, eran de tal urjencia que no podían dilatarse; i acontecimientos posteriores no le han dado lugar a arrepentirse de esta prudente conducta. La parte del proyecto de leí de administracion de justicia, relativa a los procedimientos en el juicio civil ha visto la luz pública; la parte relativa al procedimiento criminal, i el proyecto de organizacion de tribunales existen casi concluidos; pero, absteniéndose el Gobierno de promulgarlos, ha creido que tan importantes resoluciones inspirarían mas confianza si no emanasen de su sola opinion i se presentasen al público dictadas por el Congreso o con su especial autorizacion.

Tiempo ha que el edificio de la antigua Aduana de Santiago se halla destinado para que le ocupen los tribunales superiores i los demás juzgados de la capital con las oficinas que les son anexas. El lugar del despacho influye notablemente en la regularidad i exactitud del servicio. Las reparaciones que exije este edificio para ponerlo en estado de trasladar a él los tribunales estarían hechos, si no lo hubiesen estorbado los gastos preferentes de la guerra; i siendo de necesidad llevar a efecto esta traslacion, se agrega al presupuesto del gasto del ramo de justicia la cantidad de ocho mil pesos, que es lo ménos que a pesar de la mas severa economía deberá invertirse en los costos de amueblamiento i aseo de las salas, i en la compra de una pequeña biblioteca para el uso de los jueces.

Habiendo ocupado el enemigo, durante la guerra del Perú, la isla Grande de Juan Fernández, tuvo que trasladarse aquel presidio al continente. La esperiencia ha hecho ver que los reos de graves delitos condenados por largo tiempo a presidio, no pueden sufrir esta pena sino en un lugar separado del continente, de donde les sea imposible fugarse. El presidio ambulante de los carros i el Urbano de Santiago, solo pueden reservarse para los reos condenados por corto tiempo. A fin, pues, de (establecer el presidio de Juan Fernández, u otro equivalente en alguna de las islas chilenas, se necesita la suma señalada con este objeto en el presupuesto.

Con no menor contraccion que la que ha dedicado el Gobierno a las materias relativas al ramo de justicia, ha atendido a todo lo perteneciente al culto, proveyendo a las urjentes necesidades de la iglesia chilena. Ha llevado a efecto la lei que mandó promover la ereccion de una metrópoli eclesiástica i de otras dos sillas episcopales, i ha presentado los prelados que deben gobernarlas. La de consultar en esta ereccion la incolumidad i conservacion de los derechos del patronato, mantener el dominio nacional sobre los diezmos i cuidar de que la ereccion se verificase por las personas señaladas por el Gobierno i con arreglo a las circunstancias actuales del pais i a los verdaderos intereses de cada diócesis, empeñó el celo del Gobierno para allanar en sus comunicaciones con la Silla Apostólica los