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CÁMARA DE SENADORES

pagar la plata piña de lei de once dineros a razon de ocho pesos dos reales marco. Una de las miras importantes que se propuso el Gobierno en esta providencia, fué proveer constantemente al mercado del numerario que necesita para sus cambios, i cuya falta ha ocasionado frecuentemente, en estos últimos tiempos, perjuicios que conviene evitar.

Para dar fin a esta materia debo decir al Congreso que, consultando la mayor seguridad i elegancia del cuño de la moneda de oro, hizo el Gobierno algunas alteraciones en la lei de 24 de Octubre de 1834; ellas son relativas puramente a los adornos 1 figuras del tipo, i en nada varían lo sustancial de la lei.

Pero entre todos los trabajos del Gobierno en el departamento de Hacienda, el que descuella con especial importancia es, en mi concepto, la Ordenanza de la Contaduría Mayor i Tribunal Superior de Cuentas. Unas tras otras se habían sucedido las varias administraciones de la República, anhelando siempre por establecer el órden en esta parte capital del sistema de oficinas; mas, el tiempo había trascurrido agravando cada dia los males que su organizacion bacía sentir en lo mas delicado del servicio público. La Comision de Cuentas, creada provisoriamente en 1828 con un objeto distinto de aquél a que despues se destinó, i para el cual careció de reglas i del número competente de empleados, se hallaba sobrecargada de un inmenso rezago de cuentas atrasadas, i su jefe sin accion para dar curso a los juicios que sobre ellas debían recaer. Por otra parte, el comercio, a quien conviene que sus operaciones sean veloces, tenía pendientes allí cargos perennes, miéntras no se feneciesen las cuentas presentadas por las aduanas de la República. ¿Ni cómo hacer efectiva la responsabilidad de los administradores de las rentas públicas, si la oficina encargada de velar sobre la pureza de sus procedimientos, tenía que sepultar en un inmenso archivo, por falta de autoridad i de medios, los documentos que debían servir para descubrir el fraude? La Comision de Cuentas, en el pié que estaba montada, no era mas que un depósito indijesto de papeles, que nada podía obrar, que obstruía el curso de los negocios, que paralizaba la marcha de la administracion, i mantenía en un perpétuo atraso el ramo cabalmente que necesita de mayor actividad i del mas puntual desempeño.

En las Ordenanzas espedidas para la reforma de aquella oficina, en 18 de Mayo último, hallará el Congreso el remedio de todos estos males. Ellas establecen el competente número de empleados para el exámen i revision de las cuentas, prescriben las formalidades i mecanismo del despacho i determinan las funciones de las oficinas de una manera que parece conciliar la brevedad de los trabajos con la exactitud de las investigaciones. Se ha fijado el plazo de tres meses en que los empleados de Hacienda deben i dar razon de los caudales que administran, medida que remueve los embarazos que naturalmente debía ofrecer el exámen de los abultados documentos que, por disposiciones anteriores, seremitían cada seis meses a la estinguida Comision Jeneral, con perjuicio de los empleados responsables i del comercio; i como era frecuente que la remision de las cuentas ocasionase nuevas demoras por la dificultad de encontrarse conductores seguros que se hiciesen cargo de traer las a la capital, se ha ordenado que se dirijan por la estafeta, dándose mutuamente los empleados ceitificados que acrediten la entrega que hacen los unos i la remision i recibo de los otros, para la completa seguridad i responsabilidad de todos ellos. Mas, la parte verdaderamente importante de la Ordenanza es la relativa a los Juzgados de Cuentas; aquí estaba el vicio capital del anterior sistema, i allí fué donde el Gobierno hizo una variacion sustancial. El jefe de la Contaduría Mayor, instruido naturalmente por una larga esperiencia en el manejo de estos negocios i que tiene tantos ajentes que le ayudan, está llamado por el órden de las cosas a terminar con mejor acierto que otro alguno, las cuestiones que se susciten sobre la conducta administrativa de los empleados fiscales; la Ordenanza le ha dado, pues, al Contador Mayor esta atribucion. La segunda instancia que en todos los juicios parece ser un recurso equitativo, se ha restablecido conforme a nuestras antiguas leyes, simplificándose los procedimientos en cuanto ha sido posible. En fin, se ha designado el modo de residenciar a esta oficina superior i puesto así el complemento a las Ordenanzas.

Desde el puesto elevado que la Contaduría Mayor ocupa sobre el resto de las oficinas, debe descubrir los vicios que dominan en cada una de ellas, notar los defectos de las leyes i de los empleados, i proponer al Gobierno saludables reformas. Ella está destinada a coadyuvar con la Lejislatura a la grande empresa de reducir a un sistema ordenado la recaudación, manejo e inversion de ias rentas públicas.

Era de mi deber imponer al Congreso de la suerte que han corrido el comercio i la industria, en jeneral, a consecuencia de la pasada guerra; pero la administracion interior de nuestros pueblos no se halla todavía en tal grado de perfeccion, que pueda suministrar al Gobierno los datos estadísticos necesarios para formar a este respecto un juicio exacto. Los estados de Aduana son los únicos que pueden dar alguna luz, aunque débil, que no basta para satisfacer el ánimo, ni para descubrir distintamente la paite especialmente lacerada, a que deba aplicarse con preferencia un eficaz remedio. Juzgando, sin embargo, por ellos i por la voz pública, que es siempre la espresion sincera de la realidad de las cosas, puedo asegurar que los males inferidos por la guerra, distan mucho de lo que pudo temerse; no se han esperimentado aquellos quebrantos que reducen