Página:Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de Chile - Tomo XXXIII (1843).djvu/568

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada
564
CÁMARA DE SENADORES

El producto reto del matadero asciende a $ 5,328, cantidad que sólo equiale a poco mas del 3% anual por intereses del capital de $ 161 mil invertido en un solo matadero. Si fuesen cuatro, la administracion i reparacion costaria $ 21 mil c95, que deducidos de los $ 21,653, producto fijo que habría en ellos, resultan para intereses del capital de $ 240,500 que se invertirian en su constiuccion la suma de $ 558 que sólo equivale a ménos de 1/4 de peso % de interés anual.

Segun los cálculos que preceden, la construccion de un solo matadero, importaría la cantidad de $ 161,000 i su administracion i conservacion la de $ 16,325 anuales; aumentándose estas partidas e n la proporcion que en dichos cálculos se espresa, si en lugar de uno se hiciesen cuatro, que reunidos tengan la misma capacidad que aquel, es decir, capacidad para el beneficio diario de 200 animales vacunos, 800 lanares i 50 de cerda.

Antes de entrar a esponer las razones en que la Comision se funda para creer impracticable i desventaje so el que se establezcan desde luego cuatro mataderos, conviene advertir, que la capacidad, ya sea de uno, ya sea de cuatro, no es la arreglada a las necesidades de hoi sino al incremento progresivo de la poblacion en algunos años. Para establecer este hecho, i para que pueda calcularse con antecedentes seguros la renta que producirá el matadero, se acompaña una razon del Tesorero Municipal encargado de la administraeren del ramo de carnes muertas de Santiago.

En vista de ella, ya no podrá dudarse por mas que exajeren los consumos, que ellos no han pasado nunca de 3,141 animales vacunos i 6,131 lanares, al mes, que cortesponden por término medio a 104 de la primera clase i 204 de la segunda e 11 cada dia.

Establecidas las bases que preceden ¿quién podrá dudar que el matadero público tan urjentemente reclamado por la conveniencia i aun puede decirse por la vida de la poblacion, quedará en proyecto si en vez de uno se dispone que sean cuatro? ¿Imajina la Municipalidad que en medio de las necesidades públicas que la rodean, empeñadas como se hallan sus esc asas rentas podrá proporcionarse la inmensa cantidad de $ 240,500 que necesitaría paia la construccion de los cuatro mataderos? La renta que ellos produjesen calculada por el consumo de animales que se hace en el dia en esta poblacion, calculando ce mo téimino medio del impuesto sobre los vacunos 3 5/8 reales, sobre los lanares 3/8 de real i sobre los de cerda 1 real, ascenderia $ 21,653, i como los gastos según el cálculo número 4 montan a $ 21,095 anuales, tendríamos que, a mas de obligarse a la Municipalidad a que gaste un capital que no tiene, ni podrá proporcionarse, se la conderaria tambien a perder anualmente hasta los intereses de los capitales invertidos en su planteacion.

He aquí las utilidades tan vociferadas. Pero, para ello ha sido preciso suponer inmensos consumos sin datos suficientes i no se han considerado en nada los injentes capitales que demanda la obra i los periódicos i crecidos gastos que ella ocasiona.

Hasta V. S. mismo llegó a creer que podria quedarle algun provecho, pero la Comision está tan íntimamente persuadida de lo contrario, que, despues de una madura reflexion, se atreve a asegurarle, que construyéndose sólo un matadero, por algun tiempo apénas produciría el capital que en él se invierta, el interés de un 3 % anual. Así es que, pretender que a un tiempo se hagan cuatro, es querer que no se haga ninguno, condenando entre tanto al pueblo a comer una carne moitífera i a que lo diezme la corrupcion.

Miéntras mas ha meditado la Comision, ménos ha podido comprender las ventajas que se esperan del establecimiento de cuatro mataderos.

Habiendo sólo uno podrá dotarse mejor al que lo administre, lo mismo que a los demas empleados encargados de su órden i economía, i, es bien sabido que sólo así podián conseguirse personas apropósito.

No es la mayor o menor estension de un matadero, ni el número mas o ménos grande de animales quese beneficien lo que puede influir en su limpieza i arreglo, de la buena disposicion del edificio, la disciplina, sus empleados i la vijilancia siempre activa de la autoridad a cuyo celo esté encomendado el cumplimiento de los reglamentos que se dictaren. Dividida la atencion de la autoridad, sin buenos empleados, sin la concurrencia en fin de todos los elementos de órden que pueden reunirse mas fácilmente para un establecimiento, que para cuatro, es mui probable que éstos sean peor servidos que aquél.

¿Dónde está pues la conveniencia de la division? El temor de que la sangre i bazofia de tantos animales pueda acariear algun perjuicio a la salubridad, es un temor quimérico, porque con tal de que no se disminuya el consumo de carnes la sangre i bazofia debe arrojarse a un gran pozo de cuarenta varas de profundidad i quince de diámetro, cubriéndose cada dia de cal viva.

Por las noticias que ha recibido la Comision, en ninguna parte del mundo se ha juzgado indispensable el establecmiento de cierto número de mataderos; ellos han ido aumentándose progresivamente según las necesidades i sobre todo segun las distancias; porque cuando la área de una poblacion se hace mui estensa, no puede ser oportuno ni económico el acarreo de las carnes i demas artículos que se llevan al mercado. ¿I será posible que para Santiago con ochenta mil habitantes se juzguen precisos cuatro mataderos,