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SESION EN 4 DE SETIEMBRE DE 1844

ma un Banco i ocurre al Parlamento pidiendo una lei de proteccion i privilejio, en Chile es un Diputado el que promueve su establecimiento buscando el apoyo i los caudales del Fisco.

La base del crédito del Estado es hoi mas estensa que nunca, i susceptible aun de mayor estension. El crédito chileno dentro i fuera del pais es intachable i puro como una vírjen. ¿Por qué, pues, no emplearlo para levantar en nuestro fecundo suelo con el prestijio de su nombre i el auxilio de los capitales nacionales existentes un Banco nacional acreditado i lleno de poder i enerjía? Sólo así tendrá el pueblo fe i confianza en el Banco, sólo así el Banco tendrá fe i confianza en sí mismo. "Muchos hombres de talento, dice Mr. Chevalier, consideran como indispensable que el sistema de las instituciones de crédito se confunda en muchos respectos con el sistema financiero del Estado. Esta idea no tiene nada de aventurada, nada de desconocida. Aquí (en los Estados Unidos), en los Estados del Oeste i del Sud, que son como la Francia, principalmente agrícolas, los Bancos mas importantes están bajo la dependencia del Estado, toman parte en la recaudacion de los impuestos i dan movimiento a los fondos por cuenta del Tesoro. Esto es lo que tambien tiene lugar en diferente grado en las dos Carolinas, en Jeorjía i Alabama; i es lo mismo que organizan de una manera mas directa aun en Illinois e Indiana".

Concibiendo así el Banco sostenido por el Fisco i al Gobierno interviniendo en sus operaciones como jefe supremo de la nacion i como accionista, dentro de la esfera que le señale la carta de su creacion, ademas del grado de crédito i responsabilidad con que aparecerá ante el pueblo inspirando su confianza, se crearán nuevos elementos de órden que impidan toda tentativa desorganizadora o la creacion de un poder político que pueda alguna vez trastornar o intentar trastornar la marcha de los tres únicos constitucionales. Por este medio se encadenarán de un modo indisoluble "los intereses individuales i los de la sociedad: órden i solidaridad son sinónimos".

Hemos examinado hoi la situacion nacional respecto a las instituciones del crédito i la base que en nuestro concepto debe darse al grandioso edificio de un Banco. En la serie de nuestros artículos sobre esta importante materia examinaremos las otras importantes faces que presenta este asunto, procurando nunca perder de vista el pais, su situación, la influencia del Banco en nuestra agricultura, en nuestra minería, en nuestro comercio i en el de las naciones que trafican con nosotros. Mostraremos cómo el Banco que tanto parece alarmar a ciertos ánimos, ventajoso para Chile, lo será para la Inglaterra, para la Francia, para todas las naciones que se interesan en el desarrollo de nuestra riqueza i con ella en el aumento de nuestros medios.

Núm. 163[1]

En nuestro anterior artículo hemos omitido la opinion de que el Banco debe precisamente apoyarse en el crédito del Estado. Hemos sido conducidos a esta conclusion por la situacion del pais i por la naturaleza misma de las transacciones de Banco. Que nos se nos reproche ideas pocos liberales a este respecto, pues fácil nos será probar con la historia i con el apoyo de autoridades liberales irrecusables, que nuestra opinion inaugura el reino del trabajo cortando la tiranía del dinero; que nuestra opinion levanta una institucion oponiéndose a un privilejio; que nosotros queremos estender los provechos del crédito en beneficio del trabajo i de todos los miembros de la sociedad, retirándolo del esclusivo dominio i beneficio de un pequeño número de hombres ricos. Los Bancos hábilmente conducidos, dan vida i actividad a las transacciones mercantiles e industriales i por su medio derraman sobre el pais una porcion de su capital, que sin su ausilio permanecería inactivo e improductivo en las manos, en el poder de los particulares.

Entendemos por capital, no sólo el dinero, la plata, el oro, sino todo lo que lo constituye segun los rudimento la ciencia económica. Entendemos por capital, con los economistas, las fincas, la industria, la ciencia del físico, del matemático, del literato, el dinero, los créditos, los alimentos, las ropas, los materiales del trabajo, los instrumentos del trabajo, etc. Todo este capital, o todos estos capitales son los que pone en juego la admirable institucion del Banco. Pero los medios de éste para ponerlos en juega serian nulos, si no tuviese otro elemento que los metales preciosos convertidos en monedas. Es preciso pues dar al Banco la facultad de crearse una moneda económica, con que poner en accion la porcion de capitales que constituyen, con independencia de los metales, la riqueza de la nacion. De esta necesidad nació la creacion de los vales, billetes o notas de Banco, conocidas con la denominacion de papel moneda, de que hoi vamos a ocuparnos.

No remontaremos por no creerlo del caso al orijen de las obligaciones reducidas a escritura i por consiguiente de las notas promisorias de un individuo a favor de otro; ni nos detendremos sobre el principio reconocido en que están basadas las utilidades que se derivan de un Banco i los provechos que el mismo Banco reporta. Bástenos saber, lo que ya he nos manifestado, que un Banco ni aprovecharía a la comunidad ni reportaria él mismo, ni aun los beneficios indispensables a su conservacion, si el tuviese que mantener inactivos en su caja en

  1. Este artículo ha sido tomado de El Mercurio de Valparaiso del 26 de Setiembre de año de 1844, núm. 4931. —(Nota del Recopilador).