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SESION EN 6 DE SETIEMBRE DE 1844

nado no podia avaluar la importancia del trabajo de los taquígrafos de esta Cámara; me parece que tampoco esta Cámara podrá avaluar los del Senado; luego este es un proyecto de lei lei que debe pasar al Senado para que los taquígrafos de esa Cámara gocen tambien del beneficio que los de ésta. Esta es la razon porque la solicitud de los taquígrafos necesita obtener la aprobacion de ámbas Cámaras i debe pasar al Senado para que sea allí discutida i aprobada.

El señor Montt. —Miro este asunto como bastante importante, no por lo que es él en sí, sino por los antecedentes que puede formar, o porque él puede servir para otras resoluciones de igual naturaleza; i por la importancia que le doi, voi a agregar a lo que tengo espuesto.

Se ha colocado en los presupuestos del Ministro del Interior una partida de $4,000. Por el hecho solo de colocar esa partida sin ninguna indicacion, es claro que la disposicion de esa partida se ha dejado al juicio del Presidente de la República. Todas las demas partidas de los presupuestos se encuentran en el mismo caso; así, hai una, por ejemplo, para gastos de beneficencia i utilidad pública; no dice quién debe distribuir esta cantidad, i todas las demas partidas se encuentran redactadas casi en los mismos términos, i nadie ha dudado que el Presidente es el que tiene a su disposicion el invertirlas; de consiguiente, pues, la partida de $4,000 se encuentra en el mismo caso de todas, i debe ser invertida por el Presidente de la República. Si las Cámaras hubiesen querido reservarse la facultad de disponer de ella, lo hubieran espresado al tiempo de votar la cantidad; i tan cierto es que no se han reservado la designacion de la suma que podrian gastar, que si tal hubieran querido, habrian votado una suma para el Senado i otra para la Cámara de Diputados; mas no pensaron sino en dejarla a disposicion del Ejecutivo, pues que al tiempo de votar la cantidad, nada dijeron acerca de cuál era el objeto. De todo lo que se ha dicho no encuentro razon ninguna bastante poderosa para que no deba mirarse como proyecto de lei el que nos ocupa, i el que se indicó de que el Senado no podria apreciar los trabajos de los taquígrafos de esta Cámara, me parece bastante débil. El Congreso aprecia i fija a consecuencia el sueldo que deben tener todos los empleados de la República, ¿por qué, pues, una Cámara no podrá conocer i saber mui bien qué clase de trabajos son los que se hacen en la otra? No es preciso verlos para conocerlos i apreciarlos; i si tal razon valiese, era preciso que las Cámaras no resolviesen sueldo alguno.

Creo que a consecuencia de lo espuesto que el proyecto debe mirarse como he dicho ántes, como un proyecto de lei i no como proyecto de acuerdo.

El señor Palazuelos. —Hai un artículo del reglamento de la Sala facultándola para fijar sus gastos, téngolo entendido así.

El Secretario. —Nó, señor, no lo hai; es reglamento interior puramente.

Se procedió a votacion, i se decidió que debia considerarse como proyecto de lei por mayoría de 22 votos contra 12.

El Secretario. —Tengo que dar cuenta a la Cámara de una solicitud del juez de policía. Consultando la comodidad de los señores Diputados para asistir a las sesiones, se costeó el enlosado de las veredas, i el juez de polícía ha pasado la cuenta del importe de ellas: la suma asciende a 234 pesos 6 reales; se le dijo que se le avisaría a la Cámara, como se ha hecho en otras ocasiones en que ha habido necesidad de hacer algun gasto.

El señor Presidente. —Esta suma se ha invertido a nombre de la Cámara.

El señor Larrain. —¿Se ha hecho el gasto con acuerdo de la Cámara?

El Secretario. — Nó, señor, yo me presenté al señor Ministro porque oí decir a algunos Diputados que estaba malo, i el señor Ministro me autorizó para que solicitase la formacion de estas veredas; el juez de policía me dijo que no tenia fondos, i que si la Cámara los pagaba, haria por comprar unas losas que se vendian. El señor Ministro dijo que se costearía con gastos de la Cámara si los tenia i si no que los pidiese al Gobierno.

El señor Larrain. —Entónces que los pida al Gobierno, porque en la Cámara no hai fondos.

El señor Secretario. —Este gasto es lo mismo que el qua se ha hecho en las cuatro lámparas; tampoco se mandaron comprar con acuerdo de la Cámara, pero como era necesario se hizo el gasto i despues se consultó a la Cámara; creo que el caso no difiere en la menor, i nunca ha habido dificultad para que se pida lo necesario.

Se fijó la siguiente proposicion: Se pide al Gobierno la suma de 231 pesos 6 reales, corta de las dos veredas que conducen a la Sala?

El señor Larrain. —Entónces podría mandarse endosar todas las veredas de la ciudad, porque todas conducen a la Sala.

Se puso en vatacion i resultó que sí por mayoría de 24 votos contra 11.

Se puso en votacion la eleccion de Presidente i Vice i resultaron reelectos los mismos que ántes lo eran.

Se dió la segunda lectura a la mocion del señor Toro, relativa a la creacion de un Banco.

El señor Toro. —Pocas mociones de mas importancia se han presentado hasta hoi a la Cámara como la presente. Es cuestion esta de vida para la República. No duda que esta verdad esté al alcance de todos los señores que firman el Cuerpo Lejislativo; pero se me permitirá dar algunas razones para apoyar mas este hecho.

Que es cierto, señor, que en Chile para fomentar la industria se necesitan capitales, me