Página:Viaje en las rejiones septentrionales de la Patagonia.djvu/198

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belaron i quisieron fusilar al oficial que no escapó sino pasando a nado el Rio Negro. Como se ve, el horizonte político se oscurecia. No teniamos nada de bueno que esperar de la junta jeneral de los caciques.

Al dia siguiente, sucedió un acontecimiento de mal agüero para nosotros.

10 de marzo.—El dia se pasó en calma. Inacayal a quien hablé de la venida de Chincoleu, me dijo que probablemente saldriamos ántes de su llegada i que hiciese todos mis preparativos. Entónces me fuí al toldo de Jacinto con Dionisio i Celestino, para convenir en lo que necesitaba. Celestino estaba trabajando algunas maneas que le habia encargado, el tio Jacinto le miraba trabajar, i Dionisio se puso a fumar del tabaco que le habia regalado para conquistar su amistad. Queria hacerme dos amigos fieles i adictos con estos dos jóvenes que debian hacer tambien el viaje hasta Patagónica. Entónces nos pusimos a hablar de Chincoleu, de su venida, de su carácter. Dionisio me lo pintaba como hombre mui temible. "Estaba con nosotros, dijo Dionisio, en el ataque del fuerte San Antonio de Iraola; i con él fui a una espedicion que hicieron los indios para matar a un brujo." Dije a Dionisio que me relatara esta espedicion i me contó lo siguiente:

"Habiendo sabido Choihueques, cacique dependiente de Llanquitrue, que su padre habia muerto envenenado por su segunda mujer que vivia en unos toldos de su dependencia, distantes tres o cuatro leguas; probablemente por los consejos del indio su pariente en cuyo toldo vivia, avisó a Llanquitrue i éste condenó a muerte a todos los habitantes del toldo, en donde vivia la mujer; al mismo tiempo dió el mando de la tropa a Chincoleu cuya crueldad le era bien conocida. Guiadas por Choihueque se fueron i sorprendieron el toldo en el cual vivia dicha mujer con sus parientes.

"Los indios, no creyendo que su propio cacique viniese a atacarlos, salieron para saludarlo. Pablo Moron, el oficial arjentino, era de la comparsa, i él primero dió el ejemplo matando a un indio de un pistoletazo en el pecho; Chincoleu mató otro de una puñalada. Mientras tanto, Choihueque habia entrado al toldo i mataba sin misericordia a las pobres mujeres i niños. Despues se llevaron el botin; a Chincoleu le cupo en suerte como ciento cincuenta caballos i yeguas; a Choihueque otro tanto; tambien tuvo su parte el oficial arjentino."

Esta historia me hizo reflexionar en lo salvajes que eran los hombres con quien viviamos, i que plaga tenia pegada a su flanco izquierdo la