Página:Viaje en las rejiones septentrionales de la Patagonia.djvu/273

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ro. En nuestro tiempo se ha proyectado la construccion de un ferrocarril; pero se ha tropezado con tantos estorbos insuperables que se llevó hasta el punto de mirar su ejecucion como la realizacion de un sueño. Para tener una idea de los costos que demanda esta obra jigantesca, bastará saber que ha podido intimidar la osadia, el carácter emprendedor por excelencia de los americanos del Norte, de los modernos titanes de la época presente. Este camino es traficado actualmente por los correos, pero creemos que jamas alcanzará a ser una via cómoda de tránsito que establezca la comunicacion entre los dos Oceános, por las razones que arriba indicamos.

En el hemisferio austral tenemos todavia la linea del Amazonas que la naturaleza misma ha construido en gran parte i que parece indicar a los hombres un medio seguro de comunicarse. Sin embargo, opone como la anterior obstáculos de consideracion que harán no se la cuente entre las vias de tránsito. Dos o tres cadenas de altísimas cordilleras con una pendiente violenta i escarpada i la dilatada estension de terreno que recorre, son graves inconvenientes que garantizan sobradamente la verdad de nuestro aserto: a saber, que si esta via puede tener una importancia local inmensa, será de mui poca monta, o talvez nula la que pueda adquirir como línea de tránsito.

Siguiendo mas al Sud hallamos la linea cuyos estremos deben unirse por méeio de los caminos de hierro que partan de Buenos-Aires o Rosario i de Copiapó en Chile. Este ferrocarril, como se vé, de vastas proporciones, solo, ha sido propuesto por el señor Wheelwright, i puede decirse, hasta ahora existe únicamente en estado de proyecto, a pesar de que alguna parte este construido i en via de construccion otra; pero la elevacion de las puntas de la cordillera por donde debe pasar, que no baja de 14,000 pies, aleja, al ménos por ahora, la posibilidad de su ejecucion.

Otro tanto puede decirse de la nueva linea que recientemente se ha indicado, i con razon, como ventajosísima, entre Buenos-Aires i Valparaiso; pero luego se conoció la necesidad que habia de luchar con la jigante cordillera que la naturaleza ha colocado de linderos entre las dos Repúblicas vecinas, i que en las cumbres que atravieza no mide ménos de 12,000 pies de altura, lo que probablemente hará retardar la realizacion de esta obra grandiosa. El camino de hierro que trepa la cima del Mont-Cenis en Europa, que es doble mas bajo que nuestros Andes en esta parte, aun se halla sin concluir: no se nos tachará pues, de pusilánimes i medrosos si con estos antecedentes nos atrevemos a afirmar que, aun se dilata mucho el dia en que poda-