Página:Viaje en las rejiones septentrionales de la Patagonia.djvu/29

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38° 44' i que este último parecia inclinarse al S. O. direccion que le hacia tomar una cadena de cerros que se halla situada al norte, i que un poco mas arriba tuerce el curso del Neuquen en el mismo sentido. Luego empezaron a notar que el rio se angostaba entre paredes naturales de piedra maciza de unos 500 o 600 piés de elevacion. Un bajo que se forma en esta parte les hizo tan dificultoso el camino que se vieron precisados a abrir paso con picos i azadas i a descargar las chalupas para poderlas trasportar a fuerza de brazos. Parece que el rio estaba estraordinariamente bajo; hacian cinco meses que no llovia. Aquí fué donde los obstáculos se multiplicaron i en donde comenzaron a presentárseles dificultades mas sérias. En el espacio de un mes hubo dias en que solo caminaron diez o doce cuadras i a veces únicamente 1,000 o 1,500 varas, siguiendo el tortuoso curso del rio por entre peñas escarpadas. Los caballos estaban inútiles i el pesado trabajo de sirgar las embarcaciones tenia que hacerlo la tripulacion. La esperanza de llegar pronto a Valdivia que creia no estar mui léjos de Huechun-lauquen, i en donde se prometía saborear con sus compañeros el descanso que viene tras de las fatigas i sinsabores de un viaje tan costoso como el suyo, era lo único que podia alentar a Villarino en la realizacion de su atrevida empresa: le parecia que esto solo alcanzaba a indemnizarle de las penalidades sufridas.

Las dificultades del tránsito se hacian mayores a medida que adelantaban, si hemos de atender al diario de Villarino; i aun cuando el piloto de la marina real en un momento en que parece abandonarle su acostumbrado buen humor, se atreve a comparar sus riberas con las del Averno; sin embargo es de temer que exajerase la gravedad de los peligros e hiciese comparaciones desfavorables a los parajes que esploraba, inspiradas solamente por el deseo de no proseguir la espedicion que ya principiaba a disgustarlo i cuyo término no divisaba. El piloto esplorador deseando visitar aquella cadena de montañas, trepó con gran dificultad una de las cumbres mas elevadas i pudo divisar la aguda cima de un volcan que, segun sus cálculos, no debia distar mas de quince leguas, equivocándolo con el de la Imperial de Chile que no puede divisarse de esa banda de la cordillera. Este volcan era el Lagnin.

Los esploradores necesitaron un espacio de dos meses para recorrer una estension de cuarenta i una leguas: tales eran los obstáculos que habian entorpecido su marcha. Aparte de la rapidez de la corriente y de los escollos que se oponian a su paso, obligados a tener las piernas metidas en el agua durante dias enteros se les hincharon en estremo