Página:Viaje en las rejiones septentrionales de la Patagonia.djvu/56

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los árabes, tambien este es uno de los medios de tomarlo, se le persigue con perros, i una vez que se ha subido, se le echa el lazo.

Llovió toda la noche hasta el otro dia.

18 de diciembre.—Juéves por la mañana, disminuyendo los víveres a causa de nuestra prolongada permanencia en ese lugar, Vicente Gomez envió seis hombres en busca de provisiones, principalmente de papas que habia dejado para su vuelta enterradas en la orilla de Llanquihue; pensamos embarcarnos i dirijimos hácia la bahía en donde desemboca un pequeño rio que trae las aguas de la laguna de Calbutué. El deseo de comer carne fresca i de ahorrar nuestros víveres de viaje, nos decidió, porque hai en este punto dos o tres potreros limitrofes i los animales vienen a saciar su sed a las orillas del lago. Llevé pues, mi rifle con esperanza de usarlo. Despues de haber navegado dos horas i media, tuvimos que volver sin haber desembarcado. Döll, en su mapa, hace figurar como ininsignificante al estero Calbutué; pero una vez pasada la isla que hai en la entrada, nos encontramos con una gran bahia como de doce quilómetros de largo i uno de ancho. La falta de tiempo nos hizo volver. A las ocho de la noche llegó la jente, trayendo tres sacos de papas i uno de harina cruda: su viaje no habia tenido otro incidente que el pánico ocurrido a un simplon, que iba un poco atras de los demas con un saco vacio, i se asustó a la vista de un zorro, que talvez tuvo mas miedo que él, dejó caer el saco i huyó. Solo hubo que deplorar la pérdida de ese saco. Lo peor era que no se habia hallado rastro alguno de la oveja; talvez ya reposaba en paz en el estómago de algun leon; nos era sensible la menor pérdida de víveres.

En la noche, tiempo variable.

19 de diciembre.—Viérnes por la mañana; habia apariencias de buen tiempo, pero eran engañadoras. La cima del Osorno, que, al levantarse el sol, era de un blanco deslumbrador, se cubrió poco a poco de nublados: Su aspecto, de este lado, es decir, visto del este, no es lo mismo que del lado del campamento de Llanquihue. Dos cerros de un color oscuro bien marcado, que mirados del otro lado, parecian ser parte integrante del cono, aparecen desde aquí distintamente separados de él por una gran quebrada, dirijida del Oeste al Este, i entónces la parte mas baja de la nieve cubierta por estos cerros, desaparece detras de ellos i parece que principiase mucho mas arriba. En la falda oriental es accesible i en poco tiempo se puede llegar a las primeras nieves.

El lago estaba siempre cubierto de nublados, pero en ese dia se ha-