Página:Viaje en las rejiones septentrionales de la Patagonia.djvu/65

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la jeneralidad son sienitas, Pangues i un coigüe [1] pequeño nacen en la cima. El hielo de enfrente en donde está la caverna, es estratificado en ondulaciones horizontales de una vara de ancho: las moraines se avanzan en diversas curvas hasta como dos cuadras de la colina: su posicion demuestra claramente las antiguas dimensiones del ventisquero que ha disminuido poco a poco a medida que se ha ido destruyendo la cumbre nevada del Tronador, i por consiguiente reduciendose la cantidad de nieve.

Apagamos la sed con un pedazo de hielo i nos retiramos.—A las 7 de la tarde llegué al campamento encantado de mi escursion.

26 de diciembre.—El tiempo seguia bellísimo, el calor sofocante; apesar del espeso follaje a la sombra del cual habiamos colocado la carpa i del verde recinto de pangues que permitía circulase el aire libremente, respirabamos con trabajo. Ya he hablado de las dimensiones colosales de las hojas de pangue, algunas tienen hasta siete i ocho metros de circunferencia i forman magníficos parasoles; el tallo es refrescante, apaga la sed. La naturaleza, como buena madre, tiene reservados consuelos i sorpresas agradables para los que la visitan en sus desiertos.

Nuestros peones caminando con la carga al hombro hacian de tiempo en tiempo cortas paradillas al pié de los montecitos de paraguas i chupaban con mucho gusto el jugo un poco ácido que contienen las raíces. El tallo, despojado de su corteza, manifiesta un bello color purpúreo. Es una suerte encontrar los que están enterrados en la arena, entonces el tallo ya no es colorado sino blanco i de un sabor mu cho mas delicado.

En la tarde hicimos trasportar todos nuestros bagajes al otro lado del torrente, a fin de que por la mañana todo estuviese listo para pasar el boquete, en este lugar, el torrente tenia bastante corriente i profundidad: para atravesarlo, nuestros hombres habian cortado un gran árbol que, atravesado servia de puente, pero el agua lo cubria en parte. Todos pasamos sin dificultad, pero quedaban Pedro i sus cabras, porque ademas de sus funciones de camarero i de cocinero del Estado mayor, Pedro tenia que cuidar las cabras, i sus animales no dejaban de darle alguna ocupacion. Pasó una con mucha intrepidez, estuvo contento Pedro, creyó que todo andaria bien, i se volvia ya para animar a sus cabras por medio de un discurso apropiado a las circunstancias como hacian los jenerales antiguos, cuando con grande sor-

  1. Fagus alpina (Pæp).