Historia general del Reyno de Chile/Libro I/II

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Nota: Se respeta la ortografía original de la época

CAPITULO II.


Refiérense varios pareceres sobre el origen de los indios Occidentales.
Opinion de que los indios Occidentales descienden de los Hebreos.—Otros dicen que de los Tártaros europeos.—Opinion que descienden de los Asiáticos o Japoneses.—Hase averiguado que es tierra continuada la China y la Tartaria.—Fenicios y Cartagineses pueblan las Indias.—Opinion de que pueblan las Indias los Romanos, y a Chile.—Ay aguilas imperiales en las casas de los indios de Chile.—Concordia de las sentencias referidas.

Recopiló eruditamente, quanto en esta materia se puede dezir, el Padre Presentado F. Gregorio Garda, de la Illustre familia Dominicana, dexando al juicio de el lector la sentencia definitiva, y porque las opiniones son curiosas y dan mucha luz, para discurrir cada uno y escoger la que pareciere mas verisimil, referiré con toda brevedad algunas. Y sea la primera, la que siguen Genebrardo y Arias Montano, que dizen: descender los indios occidentales de los Hebreos, de las tribus captivas y destruidas por Salmanazar, Rey de los Asirios y mortal enemigo de los Israelitas. Para su prueba, dizen: que se les parecen mucho en el trage, costumbres, condicion, ceremonias, vocablos y pronunciacion de sus idiomas, de que se podian traher muchos exemplos, que dexo por brevedad.

Otros los consideran descendientes de los Tártaros Europeos, Noruegos y Lapianos, y les dan transito a estas Indias Occidentales por la parte Septentrional de la Florida y tierras de el Labrador, que confinan y se acercan a las tierras y provincias de Grotandia y Estotilandia. A esto faborecen el docto cosmografo Henrique Martinez Gomera y el erudito Calancha, historiador de la Illustre Religion de San Agustin, que mui en particular cotexa y ajusta las costumbres de los Tártaros con las de los chilenos, y los halla semexantes en el color, en la condicion, en el brio y valentia en el pelear, y en ser tan grandes hombres de a caballo, como vemos, en que exceden a otras naciones.

El Padre Joseph de Acosta, Príncipe de la historia indica, con muchos y graves autores que le siguen, siente que por alguna parte se eslabona la América con la Europa y Asia, y que assi provienen de los Europeos y Asiáticos. Para su confirmacion se puede alegar lo que el Padre Juan de Oliva, de la Compañia de Jesus, escribe en sus tablas Geograficas, que aviendo discurrido muchos años en el grande Imperio de la China, supo como no avia Estrecho de Anian, sino que la tierra era continuada, y assi delineó a la California vnida con el Asia. Y ahora refiere lo mismo en su nuevo Atlante Juan Jansenio, y demarca el Japon distante por vna parte de la Isla de Corea de la China sesenta leguas, y por otra ciento y cincuenta, apartado de tierras continuadas con la Nueva-España.

Para comprobar esta opinion se debe copiar lo que escribió el Padre Pedro Morexon de la Compañía de Jesus, Procurador General de la Provincia, de Japon a Roma, en la historia que escribió de los successos acontecidos en el Japon desde el año de 1615 hasta el de diez y nueve, y dize assi: "Conforme a lo que de sus libros e historias se colige, poblaron estas islas de el Japon, parte por la via de el Corai, o Coria, y de la parte de el Poniente, passando a ella con algunas embarcaciones; y parte por la via de la Tartaria, de la qual se divide el Japon por vn estrecho que ay entre la última parte de el Reyno de Oxu y la parte de el Yezu, la qual hasta ahora se pensaba que era alguna isla; mas ya se sabe de cierto, por informacion de vn Padre de nuestra Compañia llamado Jerónimo de Angelis, que fué insigne martyr y andubo el Reyno de Yezu, como refiere el Padre Ensebio Nieremberge en el tomo quarto de los Varones Illustres de la Compañia de Jesus, el qual passó allá, y dize, que es tierra firme, continua con la Tartaria y la China; y aun se entiende que se continúa con la tierra de la Nueva España, o quando mucho ay algun pequeño estrecho en medio. Y se tiene por cierto, que no solo Japon, mas todas las Indias Occidentales, se poblaron por esta via de Tartaria, de lo qual es buen indicio la continuacion de la tierra." Hasta aqui el P. Morexon.

Tambien quissieron algunos que ayan poblado estas Indias Occidentales los Fenicios y Cartagineses; porque Anon, insigne Capitan de Cartago, corrió toda la costa de Africa hasta el seno Arabico, como refiere Plinio, y de alguna punta de aquella costa fué facil passar a la América, pues no era mui larga la navegacion: assi lo sintió Alderete tratando de las antiguedades de España.

Vivamente ha intentado Lucio Marineo Siculo, Capellan y Cronista de el Rey D. Fernando el Catholico, prohixar a los Romanos la poblacion de las Indias, para lo qual refiere que en la Provincia de tierra firme, cateando vna mina de oro, se halló vna moneda antigua con el rostro y nombre de Augusto César, la qual se la embió al Summo Pontifice Juan, Arzobispo de Cocenza en Calabria. Mas expressamente Justo Lipsio applicó esta descendencia de los Romanos, hablando singularmente de los Indios Chilenos y lo tiene por cosa cierta, por dezir que en el Valle de Cagten [1], que es la Imperial en Chile, se hallaron en las casas y portadas de los Indios imágenes de Águilas de dos cabezas, que eran insignias propias de los Emperadores Romanos, y que por eso se llamó Imperial la ciudad que en aquella tierra fundaron los Españoles. De donde colige que los Romanos fueron los primeros pobladores de Chile, pues no aviendo en todas sus Provincias Ave de dos cabezas a quien poder retratar, que en Chile no la ay, es visto que de los Romanos heredaron estas imagenes y insignias. De la historia de estas Aguilas y de su verdad, diremos en otro lugar lo que con mucha diligencia se ha averiguado. Baste ahora dezir que en lo sustancial es cierto que en sus casas tienen los Indios de Chile palos labrados a las puertas en forma de Aguila de dos cabezas. Aunque en las circunstancias descaeze mucho de la verdad, por no ser forma de Aguila, ni pretender los Indios copiarla, por no tenerla en su tierra, ni averla visto de dos cabezas; sino que para la fortaleza de sus portadas ponen dos palos cruzados, cuyos extremos salen a un lado y a otro al modo de cabezas de Aguila; pero no porque ellos intenten poner semexantes armas en sus portadas, que ni vsan de armas, ni las conocen, ni saben que aya Aguilas de dos cabezas.

En punto tan difficil y incierto se puede pensar que, siendo tan dilatadas estas regiones de la América, no solo vna nacion, ni por vn camino, sino por muchos y por diversas partes vinieron a poblarla, como lo notaron el doctissimo Solorzano y Gregorio Garcia. Vnas hizieron su tránsito por el continente o breves angosturas de el mar; otras con navegaciones fortuitas o meditadas; y con esta dispersion era facil propagarse y llenar todas las Provincias de este nuevo mundo, y poner en paz y concordia las opiniones de tantos y tan doctos escritores. Sea pues cada vno constante en su sentir, que yo en el capitulo siguiente expressaré mi parecer, y el lector escogerá de todos el que mas le agradare; que como en esto no ay cosa cierta y que evidentemente convenza, será gustoso el descubrir todos los caminos de este laborinto, y las sendas por donde se juzga que vinieron a poblar estas Indias Occidentales, y cada vno podrá seguir el que fuere mas a su gusto para salir de esta duda.






  1. El Cagten, es el Cautin, que los españoles escribian de diversos modos: Cabten, Cauten i a veces Cabtena.