Las abejas y zánganos, siendo juez la abispa

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FÁBULA XII.
la obra descubre á su autor.
Las abejas y zánganos, siendo juez la abispa.

Las abejas habian labrado sus panales en una alta encina: los zánganos ociosos porfiaban, que eran suyos. Llevóse el pleito á Estrados, siendo juez la abispa; la cual, como conocia muy bien á las entrambas castas, propuso esta condicion á las dos partes; vuestro cuerpo, no es desemejante, el color es el mismo, tanto, que con razon se ha llegado á dudar del hecho; mas para que no grave mi conciencia con una resolucion imprudente, tomad las colmenas, y destilad en los panales de cera la miel, para que por su sabor, y la figura de los panales, acerca de los cuales se litiga, se conozca su autor. Niéganse esto los zánganos; las abejas admiten el partido. En vista de lo cual la abispa pronunció esta sentencia: claro está quien no pudo hacer los panales, y quien los hizo. Y así adjudicó á las abejas su fruto.

Hubiera pasado en silencio esta fábula, si los zánganos hubieran aceptado el partido.


notas.

Quercu. Por falta de corchos suelen las abejas labrar sus panales en los huecos de los árboles.

Pumicibusque cavis, exsesæque arboris antro. Virgil. Georg. 4, v. 44.

Fuci. Los autores antiguos convienen, en que los zánganos ó se comen lo que no trabajan, ó trabajan poco, respecto de lo que comen: agmine facto —— ignavum fucos pecus á præsepibus arcent. Virg. Georg. l. 4, á v. 167. El P. Jacobo Vanier, Præd. Rust. lib. 14, habla latamente de los zánganos y de cuanto pertenece á las abejas.

Si pactam fidem &c. En la conclusion de esta fábula da á entender Fedro, que así como no querian los zánganos contestar á la sentencia, en que los declaraba por robadores, así tampoco varios poetas de aquel tiempo querian confesar ser de Fedro algunas fábulas, con que lucian. Semejante á esta es la queja de Marcial l. 1, Ep. 39.
Quem recitas, meus est, ò Fidentine, libellus,
 Sed malè cum recitas, incipit esse tuus.
La misma queja de Marcial en el l. 2. Epig. 71. á Ceciliano, y Epig. 80. à Postumo; pero la mas insigne de las quejas en esta materia es la de Virgilio contra Bathyllo en aquellos célebres versos:
Hos ego versículos feci, tulit alter honores.
 Sic vos nos vobis, &c.