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sesion en 29 de julio de 1844

gran cantidad a estranjeros industriosos que sacarán de ellos todo el provecho de que son susceptibles.

Sabemos también que se ha intentado por una persona, creo que por el señor Arce, llevar cierto número de emigrados de Nueva Holanda a la provincia de Valdivia; aquel señor les ofreció mui cómodas ventajas i trasportarlos a su costa al lugar de la colonia; sin embargo, nada hizo. Claro está, para concluir de una vez, que en ninguna parte de la República tendremos una porcion de terrenos habitados que puedan ofrecerse para ejercer en ellos una industria lucrativa i provechosa, ni por estranjeros, ni por naturales. Se ha dicho ya muchas veces, señor, que los grandes enemigos de la industria nacional son: el estado actual de los caminos, que es una verdadera contribucion que ofrece tantos obstáculos que será difícil logremos vencer. Se ha dicho también que otro de los enemigos, otro de los obstáculos que tenemos a la vista, es el crecido interes del dinero, i las contribuciones, obstáculos todos que impedirán a cualquiera establecerse en el pais, aun cuando haya para ello los mejores deseos; pues con semejantes enemigos no es posible hacer cosa alguna. Un agricultor tiene que condenarse a producirlo que consume él i su familia, porque el pais no le da mas que lo indispensable para poder vivir; de Consiguiente, si ofrecemos al agricultor estranjero lo mismo que ofrecemos al chileno, no le ofrecemos nada. El chileno emigra: ¿por qué no emigraria tambien el estranjero? En fin, no quiero estenderme demasiado sobre este asunto por no cansar a los señores Diputados.

Era preciso también al hacer la distribucion de los terrenos de la República, tentar los medios, como ha dicho la comision, de precavernos de una invasion estranjera. Con este objeto, ha dividido la comision los terrenos baldíos de propiedad nacional en aquellos que pueden ofrecerse sin otro estímulo que la mera dádiva, por cuanto puede llevarse a cabo en ellos alguna industria provechosa, tales como los que ofrece el Presidente de la República en los potreros de Human. Ahí puede ofrecerse terrenos donde vivir sin peligro i sin necesidad de grandes privaciones. Los que quisieren establecerse en ellos no tienen mas que tomar un pedazo de tierra i formar en él una casa donde poder vivir con seguridad. En el punto indicado basta, pues, la concesion, porque por sí sola es un bien. No así en los demás lugares de la República, en que son otras las circunstancias que hai que considerar, i mucho mayores los embarazos que se ofrecen a los colonos. Por esto es que la comision en el proyecto que ha presentado no ha estendido los privilejios a los puntos comprendidos entre Bio-Bio i Copiapó. En la parte culta de la República no se ha considerado necesario este estímulo, i se ha creido que mas bien acarrearía inconvenientes para la poblacion del otro lado del Bio-Bio, el hacer estensivo a lodos el privilejio, cuando concediéndose éste a aquellos que enumera el proyecto de la comision, y,i podrian reso verse, en vista de semejante estímulo, a sufrir las priviciones i peligros que necesariamente deben correr al establecerse en esos puntos.

Con esto creo haber dado a la Cámara una noción del pensamiento que ha tenido la Comision. No considero necesario estenderme mas sobre esta materia, porque ella parece bastante clara, i habla en su favor necesidad que esperimentamos ya mucho en nuestro país.

El señor Rosas. —Desearia saber cuál artículo es el que está en discusion.

El señor Presidente. —El del proyecto orijinal. Léalo, señor Secretario. (Se leyó).

El señor Rosas. —Pido la palabra. Aquí se habla de un modo jeneral de todos los terrenos baldíos que hai en la República, i yo tengo entendido que de los que están comprendidos entre Bio- Bio i Concepción hai unos cuyo derecho de propiedad no se ha esclarecido i sobre los cuales la Municipalidad de Concepcion cree tener derecho i actualmente hai pleitos pendientes sobre esto. Lis títulos que se alegan es una concesion que se hizo de ellos en tiempo en que estaba bajo la dominacion española. El juicio es de importancia i desearia que se dijese en el proyecto, que se habla de aquellos terrenos que no están destinados a los propios de aquella provincia; porque de otro modo se echaria por tierra el derecho que ella tiene.

El señor Irarrázaval. —Entre las muchas necesidades que hai i deben haber en un país nuevo como el nuestro, una de las que se hacen sentir mas notoria e imperiosamente es sin duda la escasez de poblacion. Ella ha llamado la atencion de uno de los cuerpos mas benéficos que hasta ahora se ha establecido entre nosotros, cual es la Sociedad de Agricultura i Beneficencia. Allí tuvo oríjen tambien uno de los varios proyectos que se han presentado con el objeto de traer colonos estranjeros a varios puntos de la República, o de traer estranjeros para colonizar los lugares despoblados de ella. Al mismo tiempo que este proyecto, no bien madurado aun, pasó al Gobierno, se le presentaron cuatro o cinco mas que tenian el mismo objeto. El Gobierno, como me parece haber tenido ocasion de esponerlo a la Cámara, al examinar estos proyectos, encontró que pidiéndose en ellos distintos privilejios o exenciones se habian formado sin los datos suficientes, sin los antecedentes necesarios para calcular los gastos de la empresa. Para mejor desenvolverla i hacerla verdaderamente útil, creyó necesario nombrar una comision como en efecto la nombró, compuesta precisamente de miembros de las Cámaras para que examinase esos proyectos i presentase su dictámen sobre la preferencia con que debían adoptarse, para que indicasen los datos que aun