Sátira 1.1-171

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Juvenal, Sátira 1.1.171)
Traducción de
Mario Colago Sánchez
 de Juvenal


Semper ego auditor tantum? numquamne reponam
uexatus totiens rauci Theseide Cordi?
inpune ergo mihi recitauerit ille togatas,
hic elegos? inpune diem consumpserit ingens
Telephus aut summi plena iam margine libri 5
scriptus et in tergo necdum finitus Orestes?

  ¿Siempre yo oyente sólo? ¿Acaso nunca voy a replicar,
tantas veces atormentado por la Teseida del ronco Cordo?
¿Conque aquél me habrá leído en voz alta e impunemente sus comedias de asunto romano,
éste sus versos elegíacos? ¿Impunemente habrá consumido mi día el enorme
Télefo, o el Orestes, escrito ya en la margen completa del final del rollo,
y por detrás, y aún no terminado?


nota magis nulli domus est sua quam mihi lucus
Martis et Aeoliis uicinum rupibus antrum
Vulcani; quid agant uenti, quas torqueat umbras
Aeacus, unde alius furtiuae deuehat aurum 10
pelliculae, quantas iaculetur Monychus ornos,
Frontonis platani conuolsaque marmora clamant
semper et adsiduo ruptae lectore columnae.

Nadie conoce su propia casa mejor que yo el bosque sagrado
de Marte y el antro de Vulcano, vecino a las rocas eolias.
Cómo actúan los vientos, qué sombras tuerce
Éaco, de dónde transporta otro el oro del vellocino robado,
cuántos grandes olmos lanza Mónico;
los plátanos de Frontón y los mármoles conmovidos lo gritan
siempre, y las columnas que el asiduo lector profiere.


expectes eadem a summo minimoque poeta.
et nos ergo manum ferulae subduximus, et nos 15
consilium dedimus Sullae, priuatus ut altum
dormiret. stulta est clementia, cum tot ubique
uatibus occurras, periturae parcere chartae.
cur tamen hoc potius libeat decurrere campo,
per quem magnus equos Auruncae flexit alumnus, 20
si uacat ac placidi rationem admittitis, edam.

Lo mismo has de esperar del poeta más grande y del más pequeño.
Pues también yo hurté la mano a la férula, también yo
di consejo a Sila para que durmiese profundamente como particular.
Es clemencia insensata respetar un papel que va a perecer,
cuando te topas con tantos poetas por todas partes.
  Sin embargo, diré por qué esto de bajar corriendo por la llanura me place más bien,
por la que el gran discípulo de Aurunca dirigió sus caballos,
si tenéis tiempo y aprobáis plácidos mi razón.


cum tener uxorem ducat spado, Meuia Tuscum
figat aprum et nuda teneat uenabula mamma,
patricios omnis opibus cum prouocet unus
quo tondente grauis iuueni mihi barba sonabat, 25
cum pars Niliacae plebis, cum uerna Canopi
Crispinus Tyrias umero reuocante lacernas
uentilet aestiuum digitis sudantibus aurum
nec sufferre queat maioris pondera gemmae,

  Cuando un afeminado eunuco se casa, Mevia
clava un jabalí etrusco y retiene los venablos en la mama desnuda;
cuando a todos los patricios reta con sus riquezas un solo individuo,
que cuando me afeitaba en mi juventud sonaba mi pesada barba;
cuando, parte de la plebe del Nilo, cuando Crispino, nativo de Canopo,
con el hombro haciendo volver atrás sus lacernas tirias,
agita un anillo de oro estival en sus dedos sudorosos,
y no puede soportar el peso de una piedra preciosa mayor,


difficile est saturam non scribere. nam quis iniquae 30
tam patiens urbis, tam ferreus, ut teneat se,
causidici noua cum ueniat lectica Mathonis
plena ipso, post hunc magni delator amici
et cito rapturus de nobilitate comesa
quod superest, quem Massa timet, quem munere 35
palpat Carus et a trepido Thymele summissa Latino;
cum te summoueant qui testamenta merentur
noctibus, in caelum quos euehit optima summi
nunc uia processus, uetulae uesica beatae?

es difícil no escribir sátira. Pues, ¿quién es
tan tolerante con la inicua ciudad, tan de hierro, que se retenga
cuando llega la litera nueva del picapleitos Matón
repleta con él en persona, y detrás de éste el delator de un gran amigo,
que rápidamente está dispuesto a arrebatar lo que queda de la nobleza roída,
a quien teme Masa, a quien adula con regalo
Caro, y Tímele, sometida por el tembloroso Latino?
¿Cuando te suplantan los que se merecen el testamento
de noche, a quienes transporta al cielo el camino hoy día óptimo
para la más alta progresión, la bolsa de una vieja adinerada?


unciolam Proculeius habet, sed Gillo deuncem, 40
partes quisque suas ad mensuram inguinis heres.
accipiat sane mercedem sanguinis et sic
palleat ut nudis pressit qui calcibus anguem
aut Lugudunensem rhetor dicturus ad aram.
quid referam quanta siccum iecur ardeat ira, 45
cum populum gregibus comitum premit hic spoliator
pupilli prostantis et hic damnatus inani
iudicio? quid enim saluis infamia nummis?

Proculeyo tiene una oncita; en cambio, Gilón tiene once:
cada uno, heredero de su parte según la medida de la ingle.
Pues que reciba el salario de la sangre y así
esté pálido como el que ha pisado una culebra con el talón desnudo,
o como el orador que ha de perorar ante el altar de Lyón.
¿Por qué voy a relatar con cuánta cólera me arde el hígado seco,
cuando con sus rebaños de acompañantes oprime al pueblo este saqueador
de un pupilo que está expuesto a las miradas del público, y éste, condenado por un juicio sin valor?
En efecto, ¿qué importa la mala reputación, una vez conservadas las monedas?


exul ab octaua Marius bibit et fruitur dis
iratis, at tu uictrix, prouincia, ploras. 50
haec ego non credam Venusina digna lucerna?
haec ego non agitem? sed quid magis? Heracleas
aut Diomedeas aut mugitum labyrinthi
et mare percussum puero fabrumque uolantem,
cum leno accipiat moechi bona, si capiendi 55
ius nullum uxori, doctus spectare lacunar,
doctus et ad calicem uigilanti stertere naso;
cum fas esse putet curam sperare cohortis
qui bona donauit praesepibus et caret omni
maiorum censu, dum peruolat axe citato

Mario, desterrado, bebe desde las dos de la tarde y goza con el enojo de los dioses.
Tú, en cambio, provincia, la victoriosa, lloras aparatosamente.
¿No voy a creer yo que esto es digno de la lámpara del venusino?
¿No he de criticar yo esto? Pero, ¿qué más? ¿Las historias de Heracles
o de Diomedes, o el mugido del laberinto,
y el mar agitado por el niño, y el artesano que vuela,
cuando un alcahuete recibe las riquezas del adúltero si
la esposa no tiene derecho alguno de apoderarse de ellas, docto él en contemplar el artesonado,
docto también en roncar junto al cáliz con la nariz bien vigilante?
¿Cuando piensa que tiene derecho divino a esperar la atención de una cohorte
el que ha regalado sus riquezas en las cuadras y carece de todo
el patrimonio de sus antepasados, mientras atraviesa volando, con rápido carro,


Flaminiam puer Automedon? nam lora tenebat
ipse, lacernatae cum se iactaret amicae.
nonne libet medio ceras inplere capaces
quadriuio, cum iam sexta ceruice feratur
hinc atque inde patens ac nuda paene cathedra 65
et multum referens de Maecenate supino
signator falsi, qui se lautum atque beatum
exiguis tabulis et gemma fecerit uda?

la vía Flaminia el joven Automedonte? Pues él en persona sujetaba las riendas
cuando se jactaba de su amiga, vestida de lacerna.
¿Acaso no place llenar unas tablillas enceradas aptas para escribir en mitad de
una encrucijada, cuando se lleva sobre los hombros de hasta seis,
patente por una y otra parte, y en una silla de brazos casi al descubierto,
y haciendo referencia a mucho del orgulloso Mecenas,
a un falsificador de testamentos que se ha hecho glorioso y rico
con escasas hojas de papel y un sello humedecido?


occurrit matrona potens, quae molle Calenum
porrectura uiro miscet sitiente rubetam 70
instituitque rudes melior Lucusta propinquas
per famam et populum nigros efferre maritos.
aude aliquid breuibus Gyaris et carcere dignum,
si uis esse aliquid. probitas laudatur et alget;
criminibus debent hortos, praetoria, mensas, 75
argentum uetus et stantem extrapocula caprum.
quem patitur dormire nurus corruptor auarae,
quem sponsae turpes et praetextatus adulter?

Sale al encuentro una señora de tronío, la que, dispuesta a servir el suave Caleno
cuando su marido tiene sed, mezcla el veneno de sapo
y, como una Lucusta mejor, enseña a sus vecinas inexpertas
a enterrar a sus maridos amoratados por medio de la fama y el público.
Atrévete a alguna cosa digna de la pequeña Gíaro y de la cárcel,
si quieres ser algo. La probidad es alabada y siente frío.
A los delitos debe la gente sus jardines, palacios, mesas,
la plata antigua y el relieve de macho cabrío sobresaliendo de las copas.
¿A quién permite dormir el corruptor de una nuera avara?
¿A quién, unas prometidas infames y un adolescente adúltero?


si natura negat, facit indignatio uersum
qualemcumque potest, quales ego uel Cluuienus. 80
ex quo Deucalion nimbis tollentibus aequor
nauigio montem ascendit sortesque poposcit
paulatimque anima caluerunt mollia saxa
et maribus nudas ostendit Pyrrha puellas,
quidquid agunt homines, uotum, timor, ira, uoluptas, 85
gaudia, discursus, nostri farrago libelli est.
et quando uberior uitiorum copia? quando
maior auaritiae patuit sinus? alea quando
hos animos? neque enim loculis comitantibus itur
ad casum tabulae, posita sed luditur arca. 90

Si el dote natural dice que no, la indignación hace verso
de cualquier clase que puede, como los que hace Cluvieno o yo.
Desde que Deucalión, a causa de que las lluvias torrenciales subieron la superficie del mar,
ascendió al monte en navío y solicitó un oráculo,
y las piedras se ablandaron y entraron poco a poco en el calor de la vida
y Pirra mostró delante de los varones a las muchachas desnudas,
todo lo que representa el hombre, su deseo, temor, ira, placer,
gozos, ires y venires, es el fárrago de mi obrita.
¿Y cuándo ha existido una abundancia más rica de defectos? ¿Cuándo
un seno más grande de la avaricia ha estado abierto? ¿Cuándo el juego de dados
ha representado estos valores? Pues no se va al azar del juego en compañía de cofrecillos,
sino que se juega con la caja fuerte en él.


proelia quanta illic dispensatore uidebis
armigero! simplexne furor sestertia centum
perdere et horrenti tunicam non reddere seruo?
quis totidem erexit uillas, quis fercula septem
secreto cenauit auus? nunc sportula primo 95
limine parua sedet turbae rapienda togatae.
ille tamen faciem prius inspicit et trepidat ne
suppositus uenias ac falso nomine poscas:
agnitus accipies. iubet a praecone uocari
ipsos Troiugenas, nam uexant limen et ipsi 100
nobiscum. 'da praetori, da deinde tribuno.'

¡Cuán grandes peleas verás allí con el administrador
portador de armas! ¿Acaso es simple locura derrochar cien mil sestercios
y no devolver una túnica al esclavo que tiembla de frío?
¿Qué abuelo nuestro erigió otras tantas casas de campo? ¿Cuál comió siete platos
en secreto? Ahora, un cestillo
pequeño permanece en el umbral principal para que lo arrebate la turba vestida de toga.
El hombre, sin embargo, examina antes tu cara y tiembla de que
vengas como un impostor y reclames bajo un nombre falso.
Cuando te reconozca, recibirás lo tuyo. Ordena al pregonero llamar
a los mismísimos troyanos, porque ellos en persona asedian el umbral también
junto a nosotros. "Da al pretor; da luego al tribuno."


sed libertinus prior est. 'prior' inquit 'ego adsum.
cur timeam dubitemur locum defendere, quamuis
natus ad Euphraten, molles quod in aure fenestrae
arguerint, licet ipse negem? sed quinque tabernae 105
quadringenta parant. quid confert purpura maior
optandum, si Laurenti custodit in agro
conductas Coruinus ouis, ego possideo plus

Pero el liberto está primero. "Yo -dice- estoy presente primero.
¿Por qué he de temer o estar dudoso en defender mi lugar, aunque
haya nacido junto al Éufrates, cosa que probarían mis delicadas ventanas en forma de oreja
aunque yo en persona lo niegue? Pero mis cinco tiendas
me proporcionan cuatrocientos mil sestercios. ¿Qué cosa digna de desear reúne una púrpura mayor,
si en el campo de Laurento custodia
Corvino ovejas que ha alquilado a otros y yo poseo más


Pallante et Licinis?' expectent ergo tribuni,
uincant diuitiae, sacro ne cedat honori 110
nuper in hanc urbem pedibus qui uenerat albis,
quandoquidem inter nos sanctissima diuitiarum
maiestas, etsi funesta Pecunia templo
nondum habitat, nullas nummorum ereximus aras,
ut colitur Pax atque Fides, Victoria, Virtus 115
quaeque salutato crepitat Concordia nido.

que Palante y los Lícinos?" Que esperen, pues, los tribunos;
que venzan las riquezas, que no ceda ante el sagrado cargo honorífico
quien había venido hace poco a esta ciudad con los pies blancos,
puesto que entre nosotros la grandeza de las riquezas es la más sagrada,
aun cuando el maldito Dinero no habita todavía en un templo
ni hemos erigido ningún altar a las monedas,
como sí veneramos la Paz y la Lealtad, la Victoria, el Valor,
y la Concordia, que crepita cuando el nido recibe visitas.


sed cum summus honor finito conputet anno,
sportula quid referat, quantum rationibus addat,
quid facient comites quibus hinc toga, calceus hinc est
et panis fumusque domi? densissima centum 120
quadrantes lectica petit, sequiturque maritum
languida uel praegnas et circumducitur uxor.
hic petit absenti nota iam callidus arte
ostendens uacuam et clausam pro coniuge sellam.
'Galla mea est' inquit, 'citius dimitte. moraris? 125
profer, Galla, caput. noli uexare, quiescet.'

Pero cuando el más alto cargo honorífico calcule al acabar el año
qué le hace volver el cestillo, cuánto añade a sus cuentas,
¿qué harán los clientes, que de aquí tienen la toga, de aquí, el calzado,
y el pan y el humo en casa? Una gran cantidad de literas apiñadísimas
exige cien cuadrantes, y al marido sigue
la esposa y es llevada alrededor, lánguida o embarazada.
Éste reclama el cestillo para su esposa ausente, ya astuto en la conocida triquiñuela,
mostrando en lugar de ella la silla desocupada y cerrada.
"Es mi querida Gala -dice-, despacha más de prisa. ¿Te detienes?
Presenta, Gala, la cabeza. No la atormentes; descansará."


ipse dies pulchro distinguitur ordine rerum:
sportula, deinde forum iurisque peritus Apollo
atque triumphales, inter quas ausus habere
nescio quis titulos Aegyptius atque Arabarches, 130
cuius ad effigiem non tantum meiiere fas est.
uestibulis abeunt ueteres lassique clientes
uotaque deponunt, quamquam longissima cenae
spes homini; caulis miseris atque ignis emendus.
optima siluarum interea pelagique uorabit 135
rex horum uacuisque toris tantum ipse iacebit.

Una hermosa fila de hechos separa el mismísimo día:
el cestillo, luego, el foro y Apolo, perito en la justicia,
y las estatuas triunfales, entre las cuales ha osado tener
su inscripción no sé qué egipcio, prefecto,
al pie de cuya estatua no sólo es lícito orinar.
Los clientes, viejos y cansados, se alejan de los vestíbulos
y renuncian a sus deseos, por más que la esperanza de una comida es larguísima
para un hombre. Los pobres han de comprar la col y el fuego.
Entretanto, el rey de éstos devorará lo óptimo de los bosques y el piélago,
y solamente él en persona estará echado en los lechos desocupados.


nam de tot pulchris et latis orbibus et tam
antiquis una comedunt patrimonia mensa.
nullus iam parasitus erit. sed quis ferat istas
luxuriae sordes? quanta est gula quae sibi totos 140
ponit apros, animal propter conuiuia natum!
poena tamen praesens, cum tu deponis amictus
turgidus et crudum pauonem in balnea portas.
hinc subitae mortes atque intestata senectus.
it noua nec tristis per cunctas fabula cenas; 145
ducitur iratis plaudendum funus amicis.

Pues de tantas mesas redondas preciosas, anchas y tan
antiguas, el patrimonio come en una sola mesa.
Ya no va a existir ningún parásito. Pero, ¿quién puede soportar esa
suciedad de la exuberancia? ¡Cuán grande es la garganta que para sí
pone jabalíes enteros, ser viviente nacido por causa de los banquetes!
Sin embargo, el castigo es inmediato cuando tú, hinchado, te quitas tus vestidos exteriores
y llevas hacia los baños el pavo real no digerido.
De aquí, las muertes repentinas y la vejez intestada.
El rumor, nuevo y no triste, va por todas las comidas.
Los amigos indignados organizan el funeral digno de ser aplaudido.


nil erit ulterius quod nostris moribus addat
posteritas, eadem facient cupientque minores,
omne in praecipiti uitium stetit. utere uelis,
totos pande sinus. dices hic forsitan 'unde 150
ingenium par materiae? unde illa priorum
scribendi quodcumque animo flagrante liberet
simplicitas? "cuius non audeo dicere nomen?
quid refert dictis ignoscat Mucius an non?"
pone Tigillinum, taeda lucebis in illa 155
qua stantes ardent qui fixo gutture fumant,
et latum media sulcum deducit harena.'

Nada habrá más allá que la posteridad añada a nuestras costumbres.
Lo mismo harán y desearán nuestros descendientes.
Todo defecto ha estado inmóvil en el precipicio. Utiliza las velas,
despliega sus senos enteros. Entonces, quizá dirás: "¿De dónde existe
disposición natural igual a la materia? ¿De dónde, aquella famosa simplicidad de los antiguos
de escribir con ardiente pasión cualquier cosa libremente?"
"¿A quién no me atrevo yo a nombrar?
¿Qué importancia tiene que Mucio perdone mis palabras o no?"
"Consagra a Tigelino: brillarás como una antorcha, en aquella
en la que arden estando inmóviles los que echan humo con la garganta sujeta,
y en mitad de la arena hace bajar un surco ancho."


qui dedit ergo tribus patruis aconita, uehatur
pensilibus plumis atque illinc despiciat nos?
'cum ueniet contra, digito compesce labellum: 160
accusator erit qui uerbum dixerit "hic est."
securus licet Aenean Rutulumque ferocem
committas, nulli grauis est percussus Achilles
aut multum quaesitus Hylas urnamque secutus:

"¿Así que quien ha dado acónito a sus tres tíos paternos, va a ir
en plumas que penden y nos va a menospreciar desde allí?"
"Cuando venga de frente, retén tu labio pequeño con el dedo:
el acusador será el que haya hecho el comentario <<Éste es>>.
Aunque reúnas sin riesgo a Eneas y al impetuoso Rútulo,
matar a Aquiles no es grave para ninguno,
ni tampoco hablar de Hilas, al que mucho buscaron y había marchado detrás de la urna.


ense uelut stricto quotiens Lucilius ardens 165
infremuit, rubet auditor cui frigida mens est
criminibus, tacita sudant praecordia culpa.
inde ira et lacrimae. tecum prius ergo uoluta
haec animo ante tubas: galeatum sero duelli
paenitet.' experiar quid concedatur in illos 170
quorum Flaminia tegitur cinis atque Latina.

Cada vez que el ardiente Lucilio, como si desenvainara una espada,
ha bramado, el oyente que tiene el alma helada
por sus delitos y suda su corazón con la culpa que calla, enrojece.
De ahí, la ira y las lágrimas. Así pues, primeramente ruede esto contigo
en tu alma antes de las trompetas: cuando estás cubierto con el casco, es tarde
para que te arrepientas de la guerra." "Voy a poner a prueba qué se permite contra aquéllos
cuya ceniza cubre la Vía Flaminia y Latina."



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