Un perro a un cordero

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FÁBULA XIV.
mas debe llamarse padre el que cuida de la educacion, que el que lo fue.
Un perro á un cordero.

Á un corderito que balaba entre las cabras, le dijo un perro: perdido andas, bobo, no está aquí tu madre; y le mostró á lo léjos las ovejas, que andaban separadas. Yo, respondió el cordero, no busco á aquella que concibe cuando se la antoja, y despues trae por ciertos meses en su seno la cria, que no conoce, y al cabo deja caer en tierra la carga; sino á aquella que me sustenta dándome leche, y se la escasea á sus hijos, porque no me falte á mí. Con todo eso, replicó el perro, mas debes á la que te parió. No hay tal, dijo el cordero; porque ¿de dónde supo ella, si yo naceria blanco o negro? Mas demos que lo supiese; naciendo macho, por cierto que me hizo gran merced en parirme, para esperar al carnicero á todas horas. ¿Pues por qué la que no tuvo arbitrio en concebirme, ha de ser preferida á esta, que tuvo lástima de mí desamparado, y de grado me muestra tanta benevolencia? Á los padres los hace tales la bondad, no la necesidad de la naturaleza.

Con estos versos quiso mostrar el autor, que los hombres resisten á las leyes y se dejan prendar de los beneficios.


notas.

Beneficium. Ironía, con que se explica el cordero. Facit parentes. Son verdaderamente padres los que mantienen á sus hijos y les dan saludables consejos.