El pavo real á Juno

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FÁBULA XVII.
contento con lo tuyo, no codicies lo ajeno.
Un pavo real á Juno.

Vino el pavo real á la diosa Juno, quejándose, de que no le hubiese dado la voz del ruiseñor, cuya voz era la admiracion de cuantos le oían, y él era la risa de todos, luego que empezaba á cantar. Entonces por consolarle le dijo la diosa; pero le haces ventaja en la hermosura y grandeza: los brillos de la esmeralda resplandecen en tu cuello, y con las matizadas plumas de tu cola formas una rueda de perlas. ¿De qué me sirve, replicó el pavo, esta belleza muda, si me excede en la voz? A vosotros, respondió la diosa, se os repartieon las propiedades al arbitrio de los hados. Á tí la hermosura, al águila las fuerzas, al ruiseñor la melodía, al cuervo el buen auspicio, á la corneja el mal agüero, y todos estan contentos con su suerte. No quieras pretender lo que no se te ha dado á tí, no sea que burlada tu esperanza, pare en queja.


notas.
Ad Junonem. Juno, hija de Saturno y Rhea, era reina de los dioses, hermana y muger de Júpiter: Quæ Divum incedo Regina Jovisque.


Et soror, & conjux, Æneid. 1, v. 50.

Nitor smaragdi. Una de las mas hermosas pinturas del pavo real es la que hace el P. Jacobo Vanier, Prædii Rust. l. 12.