Tratado de Alquimia Sexual: CAPÍTULO XXIII

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Tratado de Alquimia Sexual:
CAPÍTULO XXIII
LOS DOS MERCURIOS
de Samael Aun Weor



1-En el capítulo sexto hablamos nosotros de los elíxires blanco y rojo, en sus aspectos más profundos.

2-En este capítulo encontramos al Elixir Rojo y al Elixir Blanco en el Hermafrodita-Espíritu, dentro del Maestro de transmutaciones metálicas.

3-Allí estudiamos cómo el Hermafrodita-Espíritu transmuta el plomo en oro.

4-Ahora en este nuevo capítulo, vamos a estudiar los Elíxires Blanco y Rojo, actuando como Sol y Luna.

5-Existen dos mercurios: el Mercurio Macho y el Mercurio Hembra.

6-Estos son los Elíxires Blanco y Rojo.

7-Estos son los Polvos de Proyección, con los cuales transmutamos todos nuestros metales en oro puro.

8-El Elixir Rojo es el Mercurio Macho.

9-El Elixir Blanco es el Mercurio Hembra.

10-El Mercurio vulgar, o sea el Mercurio Hembra, no puede soportar el fuego sino con ayuda de otro Mercurio diferente, que sea totalmente cálido, seco y más digerible que él.

11-El Mercurio Macho se vuelve fluido cuando se mezcla con el Mercurio Hembra, mediante la Magia-Sexual.

12-Entonces los dos Mercurios se unen indisolublemente en forma totalmente inseparables, como cuando el agua se une con el agua.

13-El Mercurio masculino le quita al Mercurio Femenino su flema y su frialdad lunar, volviéndolo primero negro, luego rojo, luego blanco, y de distintos colores.

14-Así es como la mujer transmuta sus metates en oro puro, mediante el contacto sexual con el varón.

15-Nuestro Mercurio, después de sus constantes transformaciones, tiene el poder de cambiar nuestros metales en oro puro.

16-Los dos Elíxires, Blanco y Rojo, son los dos Mercurios con los cuales transmutamos todos los metales de nuestra personalidad, en el oro puro del Espíritu.

17-El hombre es el Sol, la Luna es la mujer.

18-No obremos con el Sol y con la Luna, sino únicamente después de haberlos reducido al Mercurio de la Filosofía.

19-Saquemos el Mercurio del Sol y de la Luna, para trabajar con esta materia venerable, en la Gran Obra.

20-Hay que reducir el Sol y la Luna a la materia prima de la Gran Obra, para elaborar con esa materia prima, el Rey coronado con la diadema roja.

21-Hay que unir el Mercurio macho con el Sol y el Mercurio hembra con la Luna.

22-Empero, ello solamente es posible reduciendo estos dos Mercurios a Sol y a Luna.

23-Esta reducción se realiza con la unión amorosa del hombre y la mujer.

24-Reducido el hombre a Sol y la mujer a Luna, entonces hemos descompuesto a los compuestos en sus propios elementos de que están compuestos, y con esta materia prima vamos entonces a engendrar el HOMBRE CELESTE, el REY SOL, el MAESTRO de la FRATERNIDAD BLANCA, lleno de gloria y de poder.

25-Así es como nuestro Mercurio se une con el Sol y con la Luna, y así es como el Sol y la Luna se reducen a Semen, es decir, a Mercurio filosófico.

26-El Mercurio solo se une indisolublemente con otros cuerpos cuando éstos se han elevado hasta su propia naturaleza.

27-Elevemos nuestro Mercurio Macho al estado solar, y el Mercurio Hembra al estado Lunar, para que el Sol y la Luna se reduzcan a Mercurio, uniéndose a él indisolublemente.

28-Si tenemos un anillo de oro y queremos convertirlo en una Cruz, tenemos inevitablemente que fundir el oro, reduciéndolo a su materia prima, al Mercurio de la filosofía, para elaborar con esa materia prima la Cruz de Oro.

29-Así también el hombre debe reducirse al Semen que lo engendró, para elaborar con ese semen al Maestro de Misterios Mayores de la Fraternidad Universal Blanca.

30-Cualquier otro camino es absurdo.

31-Recordemos que la Biblia empieza con el Génesis, enseñándonos Alquimia Sexual.

32-Recordemos que el primer milagro que Cristo hizo, lo realizó en las bodas nupciales de Canaán.

33-El Maestro transmutó el agua en vino.

34-Así también nosotros debemos transmutar las aguas de nuestro Caos sexual, en el vino de luz del Alquimista.

35-La primera enseñanza que Cristo nos dio fue Alquimia Sexual.

36-Si echamos una ojeada en todo lo creado, veremos que todos los seres han sido engendrados sexualmente.

37-Nosotros mismos fuimos engendrados por un Hombre y una Mujer.

38-Así pues, si queremos ser Maestros, debemos engendrar al Maestro, porque todo lo que existe en el Universo ha sido engendrado.

39-El Mercurio Masculino es activo, seco y cálido, mientras el Mercurio Femenino es húmedo y pasivo como la Luna.

40-Pero con el fuego, los dos Mercurios se unen indisolublemente.

41-Por medio de la unión sexual se verifica la unión de los dos Mercurios.

42-Ese es el secreto para reducir los dos metales a su materia prima.

43-Cuando los dos metales se unen inseparablemente, tienen el aspecto de un polvo blanco, y engendran Soles y Mundos en el infinito.

44-Fecundando el CAOS, surge la vida interna en todo su esplendor.

45-Con una onza de este polvo de proyección, haremos soles a millones y transmutaremos en Luna toda clase de metal salido de una misma mina.

46-Los polvos de proyección son los Elixires Blanco y Rojo.

47-El Mercurio Masculino es el Elixir Rojo, y el Mercurio Femenino es el Elixir Blanco.

48-El Elixir Blanco blanquea los metales, dándoles una blancura inmaculada.

49-El Elixir Rojo transforma el plomo en oro, y vuelve amarillas todas las cosas.

50-Las alas de Mercurio nos elevan al mundo de los Dioses.

51-Mercurio es el mensajero de los Dioses inefables.

52-El Mercurio de la filosofía secreta, nos convierte en el Rey coronado con la diadema roja.

53-El ligamen de la Cruz con el triángulo se realiza con el mercurio de la filosofía secreta.

54-Las alas de Mercurio nos convierten en Dioses Omnipotentes del Universo.