La Ilíada de Homero (García Malo)/Tomo I

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La Ilíada de Homero (1788) de Homero
traducción de Ignacio García Malo
Libros: IIIIIIIVVVIVIIVIII
Tomo Primero


LA ILIADA
DE HOMERO,


TRADUCIDA DEL GRIEGO


en verso endecasílabo Castellano


POR


D. IGNACIO GARCIA MALO.



TOMO PRIMERO.



La Ilíada de Homero, Tomo I (Ignacio García Malo) (page 9 crop).jpg



con licencia en Madrid,
por Pantaleon Aznar.
Año mdcclxxxviii.


AL EXC.MO S.R

D. JOSEF MOÑINO, CONDE DE Floridablanca, Caballero Gran-Cruz de la Real Orden de Carlos III, Consejero de Estado de S. M., su primer Secretario de Estado y del Despacho, Superintendente General de Correos Terrestres y Marítimos, de las Postas, y Renta de Estafetas en España y las Indias, y de los caminos de España: Encargado interinamente de la Secretaría de Estado, y del Despacho de Gracia y Justicia, y de la Superintendencia de los Pósitos del Reyno.


 EXC.mo Señor:

No habiendo casi Reyno alguno de los cultos de Europa en que no se hayan hecho muchas traducciones de los Poëmas de Homero en sus respectivos idiomas; no teniendo nosotros en el nuestro sino la Ulisea traducida en verso suelto por Gonzalo Perez; y viendo que entre tantos como escriben al presente, ninguno emprendia la traduccion de la Iliada; me determiné yo á executarla, en verso endecasílabo Castellano, aunque conocí ser empresa muy superior á mis fuerzas. El deséo de emplear mis cortos talentos en utilidad de la patria, el considerar quanta influencia puede tener en el buen gusto de este hermoso ramo de literatura el estudio de las Obras antiguas, que muchos no se hallan en estado de leer en sus originales, el reflexíonar que mi arrójo podrá tal vez servir de estímulo á otros de mayores talentos, para que se animen á corregir mis defectos, y el no dudar que de Pintura tan sublíme, solo un bosquexo puede fecundar las imaginaciones de los curiosos, formar el gusto á lo grande, á lo enérgico, á lo magestuoso; y excitar una noble emulacion de imitar el modélo que ha servido de guia á los mayores Poétas, creo pueden disculpar mi temeridad, y no hacerme indigno de la indulgencia del Público.

 La fecundidad de la invencion, dice el Erudíto Abate Andrés[1], la vastedad de la doctrina, la verdad y belleza de las imagenes, la abundancia y variedad de las comparaciones, la amenidad y viveza de las descripciones, la propiedad de las expresiones, la copia, é ímpetu de la eloqüencia, el juicio, la sabiduría y la homestidad de Homero, llenan de respeto y humillacion á qualquiera que sepa leer sus Poémas.

 Su armoniosa versificacion, su expresion viva y animada, la hermosura y magestad de la lengua Griega, la significacion de infinitas voces que no tienen equivalentes en la nuestra, y otras muchas cosas, hacen sumamente dificil su traduccion; y por lo mismo, lexos de creer yo presentar al Público una copia exácta de original tan grande, me contentaré con dar una idéa que descubra lo maravilloso y característico de un Poëma tan recomendable como la Iliada.

 Este oscuro bosquexo, este rayo sombrío de aquel Sol brillante, que siempre ha conducido á los sabios en el dificil camino del Parnaso, quando particularmente por medio de composiciones Epicas, han aspirado á ceñir sus sienes con el laurél de Apolo, es el que mi humildad dedica respetuosamente á V. Exc. Y ¿á quién mejor podré consagrar este fruto de mis juveniles tareas literarias, prescindiendo de la gratitud que, por muchos respetos, debo á V. Exc., que á un Protector declarado de las Ciencias y de las Artes, que tan justamente al lado del mas piadoso y benéfico Monarca, se esmera en fomentarlas, cultivarlas, ensalzarlas y honrarlas, exercitando su rectitud, su erudicion é influencia en hacer brillar la Monarquía?

 Espéro de la benigna y notoria inclinacion de V. Exc. á las Bellas letras, que se dignará admitir este corto obsequio de mi pequeñéz, no atendiendo á que yo soy el que lo ofrezco, sino á mis justos deseos, y á que es el Retrato de Homero, que aunque no copiado por un Cunich, un Zamagna, un Pope, un Rochefort, un Rodolfi ó un Cesarotti, tiene á lo menos la circunstancia de ser el primero que se expone á los ojos del Público con colores nacionales que pueden darlo a conocer mas facilmente.

 Dios guarde á V. Exc. muchos años.

Exc.mo Señor,
B. L. M. de V. Exc.
Su mas obligado y afecto servidor




Ignacio Garcia Malo.


  1. Historia Literaria, tom. III. cap. II. pág. 200.