Los césares de la decadencia:012

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ROJAS PAÚL, y ANDUEZA PALACIO[editar]

ROJAS PAÚL, y, ANDUEZA PALACIO, que se sucedieron bajo el solio, no alcanzan a tener una talla de Césares;

Rojas Paúl, era demasiado débil, para ejercer la Tiranía; Andueza Palacio, fue demasiado vil, para elevarse hasta ella;

Rojas Paúl, era un Séneca coronado, digno do gobernar la República de Platón;

Andueza Palacio, era un cínico afortunado, que no salió nunca, de la piara de Epicuro;

Rojas Paúl, era por su Virtud, digno de suceder a la Gloria, que heredaba;

Andueza Palacio, fue por su ineptitud, indigno de la púrpura, que deshonraba;

Rojas Paúl, tenía el alma bastante alta para comprender la Libertad, y, el corazón, bastante recto para servirla;

Andueza Palacio, fue un instinto ciego, que no supo de la Libertad, sino para destruirla;

Rojas Paúl, permaneció bajo el solio, apenas el tiempo preciso, para honrar un Poder, que no amaba;

Andueza Palacio, duró en el Poder, bastante para deshonrar, hasta la Tiranía, que idolatraba;


Rojas Paúl, era nacido para hacer la ventura de un pueblo, que hubiera tenido en menos grado la pasión de lo heroico, y, cuyos ojos, estuvieran menos deslumbrados, por la reciente desaparición del Genio;

Andueza Palacio, sólo fue capaz, de hacer la desgracia de un pueblo, que al salir de las manos del Genio, fue bastante infeliz para escapar también a las de la Virtud;

Rojas Paúl, habría tenido todas las virtudes del Poder, si no le hubiese faltado, la del Valor;

Andueza Palacio, tuvo todos los vicios de la Tiranía, sin tener el valor de ellos, que es la única virtud de los tiranos;

Hojas Paúl, tuvo miedo do todo: hasta de su Gloria; y, por eso se escapó el Poder, de sus manos desfallecidas;

Andueza Palacio, se abrazó con furor al fantasma de su Crimen, hasta que se escapó de sus manos homicidas;

Hojas Paúl, venía del Foro, impregnado todo él, de respeto al Derecho y a la Ciencia;

Andueza Palacio, venía de la taberna, todo él, lleno de los vahos del vino, y, el desenfreno de la más baja licencia;

Rojas Paúl, fue la Austeridad, hecha Poder; Catón Emperador;

Andueza Palacio, fue la Embriaguez, coronada: Gambrinus Rey;

sin la pasión del Miedo, Rojas Paúl, habría sido ol hombre perfecto en el Poder;

si le hubiese faltado un solo vicio, Andueza Palacio, no hubiese sido, el hombre, más abyecto, en el Poder;

por su debilidad, el reinado de Rojas Paúl, pertenece al reinado de las sombras;

por su inmunda animalidad, el reinado de Andueza Palacio, pertenece al reinado de las bestias;

el Imperio de la Virtud, fue fugitivo, como un claror de alba;

el Reinado del Vicio, fue trágico, como un crimen de beodos;

la virtud de Rojas Paúl, no alcanzó a salvar la República;

y, el vicio de Andueza Palacio, sí alcanzó a perderla:

con Rojas Paúl, todas las virtudes salieron del Poder;

con Andueza, todos los vicios llegaron a él;

Rojas Paúl, después de haber honrado el Poder, salió de él, por las puertas de la Paz:

Andueza Palacio, después de haberlo envilecido, salió del Poder, por las puertas de la Guerra...

Rojas Paúl, dejó la República, floreciendo;

Andueza Palacio, dejó la República, ardiendo...

Rojas Paúl, renunció el Poder, y, entró como Diocleciano, en la calma;

Andueza Palacio, fue arrojado del Poder, y, se precipitó, como Heliogábalo, en la cloaca...



Los césares de la decadencia de José María Vargas Vila
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PREFACIO PARA LA EDICIÓN DEFINITIVA - PRELIMINAR - EN COLOMBIA - RAFAEL NÚÑEZ - MIGUEL ANTONIO CARO - MANUEL ANTONIO SANCLEMENTE - JOSÉ MANUEL MARROQUÍN - RAFAEL REYES - EN VENEZUELA - JOSÉ ANTONIO PÁEZ - GUZMÁN BLANCO - ROJAS PAÚL, y ANDUEZA PALACIO - JOAQUÍN CRESPO - IGNACIO ANDRADE - CIPRIANO CASTRO -