Almagesto: Libro II - Capítulo 01

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{Sobre la ubicación general de nuestra parte del Mundo Habitado}

En el Libro I de nuestro tratado discutimos aquellas nociones preliminares acerca de la ubicación del Universo que tuvieron que ser dispuestas de manera resumida, y tales teoremas concernientes a la Esfera Recta que podrían considerarse útiles para las investigaciones que proponemos. En lo que sigue trataremos también de desarrollar, de la mejor manera conveniente posible, los teoremas más importantes concernientes a la Esfera Oblicua.

Entonces sobre este tema, primero debemos hacer la siguiente mención general introductoria. Si uno considera la Tierra dividida en cuatro cuartos por el Ecuador y por un círculo dibujado a través de los polos del Ecuador, nuestra parte del mundo habitado [1] está limitada aproximadamente por uno de los dos cuartos del [hemisferio] Norte. La prueba principal de esto, en el caso de la latitud (esto es en dirección Norte-Sur) es que las sombras de los gnomones al medio día en el Equinoccio siempre apuntan hacia el Norte y nunca hacia el Sur. En el caso de la longitud (esto es en dirección Este-Oeste) la prueba principal es que las observaciones del mismo eclipse (especialmente de un eclipse lunar) [realizadas por] aquellos en las regiones extremas Occidentales y las extremas Orientales de nuestra parte del mundo habitado (que ocurren en el mismo instante [absoluto]), nunca difieren [2] por más de doce horas equinocciales [en tiempo local] [3]; y el cuarto [de la Tierra] contiene un intervalo de doce horas en longitud, dado que este [cuarto] está limitado por una de las dos mitades del Ecuador.

Los puntos individuales [concernientes a la Esfera Oblicua] que podrían ser considerados más apropiados para estudiar este asunto, el cual hemos emprendido, son los fenómenos particulares más importantes para cada uno de los paralelos del Norte hacia el Ecuador y para las regiones de la Tierra directamente debajo de cada uno [de ellos].

Estos [puntos] son:

[1] la distancia de los polos del primer movimiento [ej. del Ecuador] desde el horizonte, o [en otras palabras] la distancia del Cenit desde el Ecuador, medida a lo largo del Meridiano [4];

[2] para aquellas regiones donde el Sol alcanza el Cenit, cuándo y con qué frecuencia esto ocurre;

[3] las longitudes de las sombras en el gnomon al medio día en los Equinoccios y en los Solsticios;

[4] la longitud de la diferencia del día más largo con el más corto respecto al día equinoccial [5]; y todos los otros fenómenos adicionales relacionados que [comúnmente] son estudiados;

[5] los incrementos individuales y decrementos en la longitud de los días [de luz] y de las noches [6];

[6] y los arcos del Ecuador que salen o se ponen con los arcos [dados] de la eclíptica [7];

[7] y los [casos] particulares y cantidades de ángulos entre los grandes círculos más importantes [8].

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Notas de referencia

  1. Por lo tanto uno debe traducir :  cuyo significado es “en nuestro vecindario” o “en nuestro tiempo”. Manitius toma la expresión como temporal (por ej. aquí, 58, 17 “des zurzeit bewohnten Gebietes der Erde”). Esta interpretación inverosímil es contradicha al final del Libro VI Capítulo 6 donde Ptolomeo habla acerca “de partes diferentes del mundo habitado” (, H498,2), y menciona el “llamado antípodas” (). En el uso de la expresión, [Ptolomeo] implícitamente da a entender la posibilidad de una zona habitada en el hemisferio Sur. Sobre el significado y la historia del concepto , ver Campanus 396-7.
  2. “difieren”: literalmente “son más tempranas o más tardías”.
  3. Uno no debe inferir que Ptolomeo poseía registros de eclipses lunares observados simultáneamente en los confines de Oriente y de Occidente del mundo conocido. De hecho parece probable que el único eclipse observado en lugares separados ampliamente en longitud por el cual tuvo registros de ambas observaciones fue aquél del 20 de Septiembre de –330 (331 a. C.) (cf. HAMA 668 n.30), observados en Arbela y en Cartago.
  4. En términos modernos es la latitud terrestre, en la antigüedad era usualmente conocida como  o “elevación del polo”.
  5. Los detalles desde [1] a [4] son dados para numerosos paralelos en Libro II Capítulo 6.
  6. Ver Libro II Capítulo 9.
  7. Ver Libro II Capítulos 7 al 8.
  8. Ver Libro II Capítulos 10 al 13.