Resurrección/3 (DFV)

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Nota: En esta transcripción se ha mantenido la ortografía original.


Resurrección. Sección III.

De la resurreccion de los modernos.


Nuestra resurreccion es diferente en un todo. Cada hombre resucitará precisamente con el mismo cuerpo que habia tenido; y todos estos cuerpos serán quemados por toda la eternidad, escepto uno cuando mas de cada cien mil. Esto es mucho peor que un purgatorio de diez siglos para volver á vivir aquí algunos años.

¿Cuando llegará el gran dia de esta resurreccion general? No se sabe positivamente; y los doctos estan muy divididos sobre esta cuestion. Tampoco se sabe como cada uno encontrará sus miembros; sobre lo que ponen muchas dificultades.

Dicen, 1°: Durante la vida está nuestro cuerpo en un cambio continuo: de forma que á cincuenta años no tenemos nada del cuerpo en que estaba nuestra alma á los veinte.

2°. Un soldado breton va al Canadá: por un acaso bastante comun se encuentra que le falta el alimento, y se ve obligado á comerse un Iroques que ha matado el dia ántes Este Iroques se habia alimentado de jesuitas durante dos ó tres meses, de forma que una buena parte de su cuerpo era jesuita. He aquí el cuerpo de nuestro breton compuesto de Iroques, de jesuita y de todo lo que habia comido ántes. ¿Como tomará cada uno precisamente lo que le pertenece? ¿Y qué le pertenece á él en propiedad?

3°. Un niño muere en el vientre de su madre, justamente en el momento en que acaba de recibir un alma; ¿resuscitará feto, muchacho ú hombre? Si resucita feto, ¿para qué resucita? Y si muchacho ú hombre ¿de donde le vendrá su sustancia?

4°. Si un alma llega á otro feto ántes de estar decidido su sexo, ¿resuscitará este varon ó hembra, ó feto?

5°. Para resucitar siendo la misma persona que antes, es preciso tener la memoria bien fresca bien presente, porque la memoria forma la identidad. ¿Como pues podrá ser el mismo hombre el que ha perdido la memoria?

6°. No hay mas que un cierto número de particulas terrestres que puedan constituir un animal. La arena, la piedra, el mineral, el metal no sirven para el caso. Toda tierra no es tampoco á propósito; y solamente los terrenos favorables á la vegetacion, lo son tambien al género animal. Cuando al fin de muchos siglos sea necesario que todo el mundo resucite, ¿donde se encontrará la tierra á propósito para formar todos estos cuerpos?

7°. Supongamos una isla cuya parte vegetal puede producir al mismo tiempo mil hombres, y cinco ó seis mil animales para el alimento y servicio de estos mil hombres: al cabo de cien mil generaciones, tendremos mil millones de hombres que resucitar. Evidentemente falta la materia.

Materiaeque opus est ut crescant postera secla.

8°. Y en fin, despues que se ha probado, ó creido probar que para la resurreccion del género humano en el valle de Josafat, se necesita un milagro tan grande como el diluvio universal, ó las diez plagas de Egipto; se pregunta todavía, ¿que se han hecho todas las almas de estos cuerpos hasta que llegue el momento de volver á entrar en su vaina?

Todavía se podrian hacer cincuenta cuestiones un poco espinosas; pero á todas responden fácilmente los doctores.